3.5 La otra cara del progreso

OPINIONES

La otra cara del progreso


Resumen: Se dispone cada vez de menor tiempo para adaptar las costumbres a las nuevas tecnologías. Esto impone retos de adaptación que finalmente superarán nuestras capacidades, llevan a la adopción de conocimientos superficiales de corta vida y crean altos niveles de inseguridad y estrés en las personas.


Cambios tecnológicos muy rápidos.

El crecimiento del conocimiento es proporcional al conocimiento que se posee por lo que su aceleración se incrementa en el tiempo. En términos matemáticos su aceleración es exponencial. Tanto más aprendemos cuanto más sabemos, lo que es equivalente a una realimentación positiva.

 

Cultura del si entonces.

Este conocimiento solo puede ser asimilado socialmente en términos de un absoluto si… entonces… La conceptualización del conocimiento esta fuera del alcance de las grandes mayorías cuando la integración de las diversas teorías por las vanguardias intelectuales es algo a lo que parece haberse renunciado en aras de hipótesis parciales pero más sencillas y eficaces. Por otra parte el constante arribo de nuevos desarrollos tecnológicos con nuevos si… entonces… apenas permite mantenerse al día a una colectividad que entre los mayores es cada vez menor. Por suerte los niños aprenden las nuevas habilidades como una segunda naturaleza, confirmándonos una vez más que el futuro del mundo descansa necesariamente en las nuevas generaciones.

 

Hábitos costumbres y creencias rápidos y fácilmente desechables.

La tecnología impone nuevos hábitos y costumbres para un adecuado comportamiento social, desde lo económico y exitoso.A escala planetaria, en un mundo que está prácticamente globalizado y donde la población cada vez se concentra más en las áreas urbanas. La competitividad en el terreno laboral exige la adopción de normas o aptitudes nuevas y a la vez en un continuo y rápido proceso de cambio. La supervivencia requiere el sacrificio de antiguos hábitos y costumbres,de carácter ético y espiritual, asentadas en duraderas tradiciones. Cambios tan radicales hacen dudar a los menos jóvenes de su plena conveniencia. Muchas cosas han de ser cambiadas para la continuidad del mejoramiento humano; pero cambiarlas todas es renunciar a lo ya conquistado y que ha demostrado ser efectivo y provechoso. El desastre, sufrimiento y atraso generado por las revoluciones que pretendieron el cambio de todo lo que la antecedió es el mejor ejemplo.

 

Síntesis extremas de lo agradable.

Una de las características más destacadas de la modernidad es la falta de tiempo para descubrir la vida y descubrirse uno mismo.La aplicación de fórmulas proporcionadas por los medios,(la radio, la televisión o la prensa plana, internet)a través de  “especialistas” o abiertamente embaucadores, a todas las circunstancias de la vida, hace con la prisa y la falta de creatividad que el disfrute se reduzca también a un si… entonces…

 

Papel de los medios.

Los medios son lo mejor y lo peor de la modernidad y como tales nos muestran ambas caras. En ellos tenemos la oportunidad de aprender, informarnos y cultivar nuestro espíritu como nunca antes,con cuanto se conoce o sucede en el mundo.Si sabemos reconocer donde buscar y a quienes creer; pero que resulta un caos de banalidades, incongruencias, chismografía y mentiras si no sabemos orientarnos en ellos convenientemente.

Como es natural la prisa se manifiesta también en los medios y es difícil poder seguir algunos programas por la rapidez con que hablan los presentadores. Las tramas se simplifican al extremo por falta de tiempo para crear el necesario clímax o porque muchos de los que ahora producen tienen instrucción; pero les falta talento. Hoy se ha estudiado y conoce un oficio de los mecanismos de una buena producción artística[1]; pero ella no puede prescindir del talento cuando se aspira a hacer arte en lugar de solo llenar espacios.

Al menos en el terreno informativo es más fácil orientarse. Aquellos que solo hablan virtudes de algunos y horrores de otros, que justifican en unos lo que condenan en los demás, que rinden culto a la personalidad poniendo a sus líderes por encima de las normas o instituciones, en fin que piensan en blanco y negro: MIENTEN.

 

Perdida de las ilusiones.

Las cumbres del placer y la gloria no se hallan en determinados actos tanto como en la forma que llegamos a ellos. El clímax que ha rodeado a una final posesión amorosa sitúa ésta en niveles muy superiores a los del simple acto sexual. Cualquier joven que se entrega por amor colocará a su amante por encima de cualquier otra persona, más allá de la habilidad en el acto demostrada por la misma.

Somos seres espirituales y nuestra felicidad en la meta depende mucho de la forma en la que la hayamos alcanzado. La modernidad ha traído, con una mayor y necesaria emancipación de la mujer, y producto de la prisa que le es inherente en todo, el establecimiento de relaciones sexuales entre los jóvenes por el puro placer de hacerlo, y tristemente, según confiesan algunos, sin que se sientan frustrados por el hecho.

Lo mejor y más inherente al ser humano es su capacidad de ilusionarse, de mantener sus ilusiones  en aquello que ama, necesita y que lo hace feliz, más allá de las circunstancias que la vida le depare. La exagerada simplificación de nuestros deseos o inclinaciones y la búsqueda de su satisfacción a través de una orientación economicista conspira contra nuestro desarrollo espiritual.

 

Menos humanidad y más maquinismo.

Si bien el progreso tecnológico está llevando a términos inimaginables hace solo unas décadas el poderdel hombre para actuar sobre cuánto le rodea,  el carácter y la virtud necesaria para la toma de inteligentes decisiones en el uso de ese poder parece estar disminuyendo.

Cada vez somos más dependiente de los objetos al punto de que, en una gran urbe, el fallo de un sistema como el eléctrico o el de las comunicaciones la dejaría paralizada en una medida nunca antes experimentada.

La excesiva comodidad que nos rodea pone en peligro nuestra capacidad de enfrentar condiciones menos favorables que pudieran presentarse. No abandonemos totalmente nuestras habilidades ancestrales[2], cultivémosla al menos como entretenimiento o deporte, un día pudieran hacernos falta.

 

Límites del ascenso.

Todo proceso sujeto a un reforzamiento positivo ha de finalmente detenerse por la incapacidad de la estructura que lo sostiene para soportar el indefinido y cada vez mayor crecimiento de una de sus variables. Finalmente su crecimiento destruye la estructura que lo sostenía y alimentaba.

Si no ajustamos el desarrollo tecnológico a nuestra capacidad de poder manejarlo con seguridad, estamos cometiendo un error que puederetrotraernos a épocas ya superadas.

Otro proceso de retroalimentación positiva es el crecimiento demográfico. Cuantas más personas haya más personas nacerán. En su desarrollo estos procesos modifican su estructura de modo que se generen situaciones (conflictos) que tienden a moderar el crecimiento; pero finalmente, es un hecho,que un área determinada tiene un límite en la capacidad de habitantes que puede sustentar, con independencia de cualquier desarrollo tecnológico que consideremos.

Científicos y políticos se comportan como si ignoraran esto estableciendo paliativos a situaciones que requieren soluciones más radicales. Posiblementela mejor solución para este e incluso el conflicto del acelerado crecimiento tecnológico seria la conquista de nuevos territorios, más allá de la tierra, que aliviarían nuestros futuros excesos de población y mantendríanel legado de valor, firmeza, voluntad, sacrificio y habilidades físicas alcanzados por el hombre en los pioneros que se aventuraron en la conquista de nuevos territorios. ¿Nos proporcionará la ciencia y la tecnología la base material necesaria para emprender esta conquista antes de que nos destruyamos haciendo un mal uso de la misma? Esperemos que si, al menos de nosotros depende.

 

No hay tiempo para pensar, meditar, disfrutar.

Las necesidades del sustento y/o de reconocimiento social impuestas por la cultura a nuestra vanidad, dejan poco tiempo para meditar y disfrutar de los demás y de lo que nos rodea con la calma y serenidad que nuestro espíritu demanda. Una avalancha de fáciles entretenimientos,que apela a lo más burdo y elemental de nuestros deseos,está siempre disponible para el tiempo libre de los que rinden culto a la velocidad. Se vive aceleradamente y los jóvenes comienzan a morir de infarto. El tiempo de que se dispone cuando nos trasladamos en autobús lo destinamos para jugar con nuestros celulares/móviles un juego que nada nos aporta y que nos enajena, aislándonos de lo que puede ser una provechosa conversación con el compañero de asiento. Las ventajas de la tecnología moderna son muchas y maravillosas; pero hemos de aprender a manejarlas para nuestro integral provecho y no convertirnos en sus tontos seguidores.

Que las comunicaciones aumenten nuestras relaciones sin cambiar nuestros modos de relacionarnos, que los computadores multipliquen nuestro aprendizaje y nuestro trabajo sin aislarnos del trato directo con otras personas, que nuestra ingesta de información no nos indigeste, no nos alimentemos por encima de lo que podemos digerir. No intentemos asimilar demasiado pues terminaremos siendo superficiales o enajenándonos.

El acelerado crecimiento del conocimiento requiere un cambio cualitativo en nosotros que no se alcanza a ver. En nuestras actuales condiciones nos supera. Se requieren nuevas síntesis.

Solo a través del conocimiento y uso inteligente de las leyes, nuestras decisiones constituirán un progreso y no un retroceso.


[1]CIERTAMENTE UN OFICIO DE CASI TODO.

[2]Como la caza, la pesca, el cultivo de un huerto o jardín, la domesticación, la fabricación de vino, queso, conservas, la carpintería y un gran etc. que entreteniéndonos y entrenándonos nos provean un adecuado nivel de autosuficiencia.

 

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